Y así, Gumball y Darwin continuaron su increíble aventura, listos para enfrentar nuevos desafíos y crear más recuerdos inolvidables en Elmore.
—¡Esto va a ser genial, Darwin! Podemos hacer un acto de magia y asombrar a todos.
Finalmente, llegó el turno de Gumball y Darwin. Subieron al escenario, nerviosos pero emocionados. Gumball presentó el acto:
Después de deliberar, anunciaron a los ganadores. Gumball y Darwin habían ganado el primer premio: un trofeo y un año de membresía en el club de teatro de la escuela.
—Lo mismo digo, Gumball. ¡Felicidades a nosotros!
Mientras esperaban su turno, Gumball y Darwin vieron a otros estudiantes preparando sus actuaciones. La hermana de Gumball, Anais, estaba ensayando un monólogo de teatro y Nicole, su madre, estaba afinando su violín.
—¡Sí! O podemos hacer un número de comedia. ¡Tengo un millón de chistes!